Feeds:
Entradas
Comentarios

Archive for the ‘Esclavitud humana’ Category

Cuando la policía entró en su habitación en el macro burdel  Paradise, en La Jonquera (Girona), la joven no dio grandes muestras de alivio, de alegría o de pena. “No tiene sentido de la realidad. Es como estar ante una niña de 10 años, es pura inocencia”, cuenta una fuente de la investigación. La policía rescató en marzo a F. B., rumana de 22 años y con una grave discapacidad psíquica, de uno de los mayores burdeles de España. “No hacen falta ni 30 segundos de conversación para darse cuenta”, añade esa misma fuente. Cuando la encontraron acababa de salir de la carretera, donde un proxeneta la golpeaba para que se prostituyese.

e2e975e8

Una fundación de apoyo a la reinserción fue quien dio la voz de alarma. La conocían de un par de años antes, cuando la tuvieron acogida en uno de sus pisos hasta que decidió marcharse (es mayor de edad y su discapacidad aún no está reconocida en España). Haciendo su trabajo de apoyo a prostitutas, la vieron en una rotonda en La Jonquera. “¿Estás bien?”, le preguntaron. Pero la joven se mostraba esquiva. “No os puedo contar ahora”, contestó, y se marchó. Entonces avisaron a la policía, que inició una investigación de varios meses que ha culminado con su rescate, la detención de su madre por prostituirla desde los 18 años, y la del proxeneta que la tenía en la carretera.

1373399253_581281_1373399496_noticia_normal Dibujo

“Es como estar ante una niña de 10 años”, explica una fuente del caso

La vida de F. B. ha sido un calvario. Originaria de Rumanía, hasta los dos años vivió tutelada por la Administración porque su madre no podía hacerse cargo de ella y, además, padecía un retraso en el crecimiento. A ello se sumaron dos episodios de meningitis, a los 6 y a los 14 años, según fuentes del caso. Ya entonces fue ingresada en un centro de educación especial en Bucarest, donde estudió hasta que a los 17 años se trasladó con su madre a Terrassa. A los 18 años, esta empezó a explotarla sexualmente, según la policía.

Su primer destino fue un club de la ciudad, Las Palomas, donde la madre además ejerce en la actualidad de meretriz y controla al resto de las mujeres. “Allí todo el mundo conocía su retraso”, lamenta una fuente del caso.

lisa_octubre

Los agentes encontraron en los registros del piso de su madre diversa documentación que demuestra que su hija le hacía transferencias de dinero, dándole parte de lo que ganaba como prostituta.

En cuatro años, la joven ha vendido su cuerpo a cambio de dinero en Terrassa, en pisos privados, en las calles del barrio barcelonés del Raval, en la calle madrileña de Montera… “Y en el extranjero”, aseguran esas mismas fuentes, en referencia a Chipre y Malta. La joven, explican, no tiene picardía alguna: “Se va con el primero que pasa”.

7

Cuando la encontraron en el Paradise, el encargado, al que tomaron declaración, alegó que la habían acogido porque en la calle le pegaban. Pero los agentes pudieron comprobar que también allí se había prostituido. En la actualidad, la joven se encuentra en uno de los pisos de la fundación que la encontró y se han iniciado los trámites para que la fiscalía aborde su incapacitación.

 

* Texto por Rebeca Carranco, El Pais, 9 Julio 2013

Anuncios

Read Full Post »

 Los pájaros cantan afuera. Una motocicleta gime por una colina cercana. Y en una pequeña habitación, cálida, llena de libros y dibujos enmarcados, una mujer joven, a la que llamamos María, se limpia las lágrimas con un pañuelo de papel mientras se prepara para contar cómo los traficantes sexuales destrozaron su vida. “Tenía 15 años cuando me reclutaron,” explica. “Necesitaba trabajar porque mi padre tenía un problema pulmonar y teníamos que conseguir dinero para que le trataran en un hospital”, recuerda. Una persona en su provincia le aseguró que le encontraría un trabajo en Manila. “Pensé que iba a trabajar como lavaplatos en un restaurante, pero cuando llegué allí me di cuenta de que era una ‘casa’.” ‘Casa’ es una palabra clave para burdel en las Filipinas.

130514153854-freedom-fighters-victims-story-top

Muchas jóvenes son víctimas de los traficantes de personas. A menudo dejan sus hogares y aldeas en los pueblos, en busca de oportunidades para apoyar a sus familias.Los traficantes son expertos en convencerlas para que viajen con ellos.

“Viajé a través de las islas. Tardé 24 horas en llegar a Manila. Cuando llegué, me encontré con 16 niñas encerradas en el mismo lugar, un cuarto muy pequeño. Algunos apenas llegaban a los 13 años”, relata. María estaba atrapado y le obligaron a tener relaciones sexuales con varios hombres extranjeros y filipinos.

A pesar de que apenas llevaba allí unas semanas cuando la policía filipina allanó el apartamento y la liberara con el resto de mujeres, el daño ya estaba hecho.

Maria veía cada día a 13 clientes. Sus captores la obligaron a engañarles diciéndoles que ella era virgen, para exigir precios más altos. “Nos obligaban a impregnar una bola de algodón con sangre de paloma y a metérnosla en nuestra vagina”, dice ella. Esta extravagante práctica no es inusual. En algunas partes de Asia, los grupos de lucha contra la trata de personas han encontrado que muchos hombres creen que tener sexo con una virgen puede curar el VIH / SIDA.

Los trabajadores sociales dicen que ha llevado a una tendencia preocupante, con consecuencias trágicas para las víctimas de la trata de personas. UNICEF estima que hasta 100.000 niños trabajan en el comercio ilegal del sexo en Filipinas.

Además, muchas mujeres se ven obligadas a prostituirse, más allá de las circunstancias económicas, por temor a la violencia contra ellos o sus familias, si intentan huir.

Durante el rodaje del documental Proyecto Libertad CNN, entrevistamos a tres niñas, cuya historia fue tan profunda y angustiante, que me hizo llorar, la única vez en mis 15 años de carrera.

La entrevista comenzó con normalidad, con las chicas cantando en el micrófono y hablándonos sobre los dibujos animados de Tom y Jerry. Parecían las típicas chicas de 12 años de edad, pero lo que nos contaron sobre lo que habían pasado, me dejaron parada en seco.

“El trauma es realmente muy profundo”, dice Cecilia Flores-Oebanda, directora de la Fundación Visayan Forum, una organización que atiende a niñas rescatadas. “Se despiertan en medio de la noche gritando y llorando porque están aterradas al pensar que el traficante vendrá de nuevo. A veces una de ellas, de repente se enferma y vomita. Nuestra psicóloga nos dijo que es porque se acuerda de lo que le pidieron hacer a través de Internet”.

Una de las chicas explica: “En el café internet me dicen que me quite la ropa y luego me hacen bailar delante de la cámara lo que me avergüenza porque yo no estoy acostumbrado a estar desnuda así.. “.

A menudo, eso no era suficiente para que los clientes pagasen al otro lado de la sala de chat de sexo. Por 27 dólares a la hora, cualquiera podía decirle a las chicas lo que debían hacer, y un hombre detrás de la cámara se aseguraba de que lo hicieron.

Las chicas cuentan también lo que los hombres que vienen de la calle les obligaban a hacer en sus relaciones sexuales. En algunos casos involucrando hasta animales y en otros, pervertidos a los que les excitaba ver a las chicas sufriendo estos terribles abusos.

“A veces hemos tenido que orinar”, explica la niña en el centro. Su amiga de la derecha añade: “La orina se mezcla con el jugo como bebida”. Y añade: “Eso es lo que quiere el cliente americano. Él exige que cualquier persona que tenga ganas de orinar debe hacerlo, pero quiere que los hagamos frente a la cámara.”

Cuando les pregunto a estas niñas qué piensan los estadounidenses. Una dice bruscamente:”Estáis locos. Tienen que dejar de victimizar a las niñas como nosotras”.

La Fundación Foro Visayan, que trabaja en Filipinas desde 1991, dice que ha llegado a más de 70.000 víctimas o posibles víctimas de la trata de personas, y ha proporcionado servicios o ayudado a rescatar más de 15.000 víctimas.

“Los casos que manejamos en el Foro Visayan son siempre sobre la trata para la prostitución y la servidumbre doméstica”, dice Oebanda. “Ahora hay un nuevo fenómeno de la trata con fines de cibersexo. Observamos que [las víctimas] son ​​cada vez más jóvenes.”

Durante el rodaje, fuimos testigos de varias redadas llevadas a cabo por el Consejo Interinstitucional contra la Trata de Filipinas, denominadas comúnmente como IACAT.

En udna de esas incursiones participan dos presuntos traficantes y cuatro niñas adolescentes que llegan a Manila a bordo de un ferry de pasajeros. Oficiales de policía de la Guardia Costera y el puerto de Manila interceptaron al grupo antes de que pudieran desembarcar.

“Una de las niñas tiene unos 15 años de edad y la otro, 16 o 17 años, por lo que se las considera víctimas de la trata de personas”, dice Oebanda.

Le dijeron a los trabajadores sociales que se dirigían a una ciudad al norte de Manila, donde el traficante tenía previsto un show de cibersexo en una guarida donde se prostituyen.

Oebanda y los abogados del Departamento de Justicia de Filipinas presentaron cargos contra los dos sospechosos, aunque se dieron cuenta de que podrían pasar años antes de que terminase el juicio.

Los nuevos casos como estos son siempre doloroso para María, cuyos intentos de abrazar una nueva vida le fueron cruelmente arrebatados. En marzo de este año, ella murió durante las complicaciones sufridas al dar a luz a su segundo hijo, según contaron a CNN los trabajadores sociales.

Una de las últimas cosas que María dijo a CNN fue un mensaje para advertir a las demás. “Por favor, que no crean todas las promesas que les hacen, sobre todo de la gente que no conocen, porque pueden ocurrirte un montón de cosas terribles si te vas con ellos”.

 

* Manila, Filipinas (CNN), 18 Mayo 2013

Nota del Editor: Este artículo es parte de Los Luchadores, una serie de noticias de un largometraje que se estrena en CNN International TV el 17 de mayo y 18 en 1900; HKT 2200 CET, 2200 ET. El documental es el resultado de dos años de trabajo encubierto y de rodaje en Filipinas.

Read Full Post »

Tres mujeres fueron rescatadas en Cleveland, Estados Unidos, después de permanecer en cautiverio durante casi diez años. Si bien ya son libres, los expertos aseguran que todavía les esperan tiempos difíciles.

130508131815_trauma_secuestro_624x351_getty_nocredit

“Vivas y a salvo” fue el titular de la primera página del periódico Cleveland Plain Dealer, anunciando el rescate de tres mujeres de una casa en el oeste de la ciudad.

Fue un final feliz para lo que se está convirtiendo en una historia cada vez más inquietante. Amanda Berry, Gina DeJesus y Michelle Knight pasaron casi una década atrapadas en una casa. Tres hombres, Ariel Castro y sus hermanos, Pedro y Onil, están siendo interrogados.

Sin embargo, este no es el fin de la historia.

“Esto todavía no se acaba”, dice Herb Nieburg, profesor de estudios de derecho y políticas de justicia del Mitchell College en Nueva Londres, Connecticut.

“Delante hay una inmensa cantidad de horas en términos de asesoramiento y trabajo con ellas para el tratamiento del trastorno por estrés postraumático”.

Si bien las mujeres, dos de ellas secuestradas cuando eran adolescentes, están fuera de peligro físico, tomará mucho más tiempo hacerlas psicológicamente fuertes.

Esto se debe a que las tácticas utilizadas por los secuestradores en este tipo de casos están diseñadas para hacer que las capturadas se sientan inútiles, impotentes y asustadas.

“Las mujeres victimizadas son separadas por sus captores de toda la gente y experiencia que tuvieron que podrían contribuía a su autoestima, autoconfianza y su identidad”, explica Rona Fields, psicóloga, socióloga y autora del libro Contra la violencia contra las mujeres: el argumento a favor del género como clase protegida.

En todas partes

La especialista señala que estos patrones están presentes en todo el mundo, ya sea Afganistán, China o EE.UU.

“Se destruyeron los lazos con sus familias de origen. La joven cautiva siente que fue abandonada y que es rechazada”.

La policía confirmó que la niña de seis años hallada en la casa era la hija de Amanda Berry. Aparentemente la niña nació mientras su madre estaba detenida.

También hubo informes no confirmados de que las otras dos mujeres fueron víctimas de abusos y palizas.

Esta mezcla de violencia física y sexual puede contribuir todavía más a la sensación de peligro, una obediencia aprendida y una psique dañada que puede persistir después de que termine el abuso.

“El abuso sexual es humillante, degradante, no te hace sentir muy bien de ti misma”, explica Nieburg. “Inspira una sensación de desesperanza”.

Los casos Smart y Dugard

Esta mezcla ha estado presente en casos anteriores de niñas desaparecidas, como el de Elizabeth Smart y Jaycee Dugard.

Elizabeth Smart A Elizabeth Smart la secuestró Brian David Mitchell en medio de la noche cuando esta tenía 14 años.

Smart tenía 14 años cuando fue sacada de su cama en medio de la noche por Brian David Mitchell, quien la reclamó como su esposa y abusó de ella en repetidas ocasiones durante nueve meses. Dugard fue secuestrada por Phillip Garrido mientras iba al colegio cuando tenía 11 años y mantenida en cautiverio durante 18 años, tiempo en el cual dio a luz a dos niños.

Tanto Smart como Dugard tuvieron muchas oportunidades de llamar la atención hacia ellas y de sus captores. Mitchell llevó a Smart a fiestas en la zona de Salt Lake City y comieron juntos en restaurantes. Dugard habló con el oficial de libertad condicional de Garrido y trabajó en su negocio de impresión.

Cuando finalmente fueron requeridas por las fuerzas del orden, tomó tiempo y presión para que las mujeres admitieran sus verdaderas identidades.

Esta situación no es rara entre aquellos que han sido retenidos en contra de su voluntad por largos períodos de tiempo.

“Normalmente hay una resistencia física que eventualmente es sustituida por técnicas similares a las usadas por sectas: control mental, amenazas”, dice Nieburg.

Las víctimas pueden perder el sentido de la perspectiva tras años de abuso.

Agradecimiento

“Puede haber tal cantidad de abusos que la víctima, cuando deja de ser brutalmente abusada puede sentir agradecimiento” hacia el captor, comenta Peter Suedfeld, profesor emérito de psicología de la Universidad British Columbia.

“Por otro lado, también tienen miedo de que si intentan escapar y fallan, toda esa situación que en el momento es tolerable se vuelva intolerable”.

De hecho, Dugard le dijo a Diane Sawyer que la razón por la que no intentó escapar se debido a: “lo que sabía era seguro, lo desconocido allá afuera era aterrador”.

Berry intentó escapar, y al hacerlo pudo liberarse, liberar a su hija y a las otras dos mujeres en la casa.

Su llamada a los servicios de emergencia estadounidenses, 911, pudo ser revelador. “Soy Amanda Berry”, dijo. “He estado en las noticias durante los últimos diez años”.

Ese sentido de personalidad, y de saber que estaba siendo buscada, pudo haberla ayudado a reunir la confianza de escapar.

“Hay un sentimiento de abandono si piensas que la búsqueda terminó”, señala Suedfeld, y ese miedo es usado con frecuencia por los secuestradores, quienes les dicen a sus cautivos que sus familias ya dejaron de buscar.

Fuerzas para escapar

Amanda Marie Berry y Georgina Lynn DeJesus Amanda Marie Berry y Georgina Lynn DeJesus estuvieron unos diez años secuestradas.

Pero Berry sabía que no había sido olvidada, y eso pudo darle fuerzas para luchar por la libertad.

Sin embargo, las mujeres que son rescatadas de este tipo de situaciones nunca son completamente libres, por lo menos no al principio. El daño infligido por sus captores toma años en repararse.

“Esto las acompañará por mucho tiempo, y quizás para siempre”, comenta Suedfeld. “Van a tener pesadillas. Es posible que sospechen de otra gente, de extraños, particularmente hombres”.

3Gduepif0T1UGY8H4xMDoxOjBrO-I4W8

Tendrán que reajustarse de una vida en cautiverio a una vida en el mundo real, con sonidos, olores y gente alrededor.

“Básicamente están siendo bombardeadas de estímulos después de mucho tiempo de tener muy poco”, agregó el especialista.

Para la austríaca Elisabeth Fritzl, quien escapó de una celda en un sótano donde fue violada por su padre durante 24 años, una de las transiciones más difíciles fue vivir con luz del día y en habitaciones espaciosas.

Les llevó 10 años a las tres mujeres en Cleveland encontrar su camino hacia la luz. Y puede que les tome mucho más ajustarse al cambio.

 

* Kate Dailey, BBC, 8 Mayo 2013

Read Full Post »

Una de las tres mujeres cautivas en Cleveland dijo que estuvo embarazada al menos en cinco ocasiones pero que la mantenían hambrienta y era golpeada hasta que abortaba, de acuerdo con un reporte inicial obtenido por CNN.

En sus primeras declaraciones a la policía tras ser liberada, Michelle Knight dijo que cuando Ariel Castro se enteraba que estaba embarazada “me hacía abortar el bebé”, según documento del estado.

130509065508-michelle-knight-2-story-top

Castro deberá pagar una fianza de 8 millones de dólares por los cargos que enfrenta, le informó este jueves el fiscal de la corte de Cleveland durante la primera audiencia pública en la que el hombre fue presentado desde su detención.

De acuerdo con las autoridades, Castro sometió a las mujeres a tribulaciones, golpizas y violación sexual, en un periodo en que ellas nunca estuvieron libres.

Knight “estuvo hambrienta por al menos dos semanas y luego fue repetidamente golpeada en el estómago hasta que abortó”, según el reporte inicial de la policía.

Pero cuando otra cautiva quedó embarazada, la situación fue diferente.

Cuando Amanda Berry entró en labor de parto, Castro ordenó a Knight recibir al bebé, de acuerdo con una fuente cercana a la investigación.

El bebé nació en una alberca de plástico donde quedó el fluido amniótico.

Una vez que el bebé nació, cundió el pánico, pues dejó de respirar y entonces las mujeres comenzaron a gritar, de acuerdo con la fuente citada en la entrevista.

Castro supuestamente amenazó con matar a Knight si el bebé no sobrevivía, de acuerdo con el reporte inicial de la policía.

Los hechos ocurridos en esa casa han sorprendido a las autoridades y al público en general.

“Lo más increíble aquí es que una chica que no sabía nada sobre nacimientos de bebés fue capaz de recibir a una niña sana que ahora tiene seis años”, de acuerdo con la fuente.

Una pesadilla de una década

Las tres mujeres pasaron sus días y noches cautivas en una casa de 450 metros cuadrados en uno de los vecindarios más antiguos de Cleveland. Solo salieron en dos ocasiones brevemente, de acuerdo con el director de seguridad pública de la ciudad, Martin Flask.

A menudo, las mujeres estaban en cuartos diferentes aunque ocasionalmente interactuaban y llegaron a “confiar la una en la otra por sobrevivencia”, dijo la fuente con conocimiento directo de la investigación.

Castro ponía a prueba a las mujeres a menudo –Berry, Knight y Georgina Gina DeJesus– al simular irse, de acuerdo con las autoridades. Después regresaba de pronto. Si notaba que alguna se había movido, las disciplinaba. Así pasaron los años.

En esa época las mujeres vieron a sus padres en televisión durante las vigilias que celebraban por ellas, de acuerdo con las autoridades. Ellas se emocionaban al saber que sus familiares estaban buscándolas. Sin embargo, Knight y DeJesus “sucumbieron” a su realidad.

Pero algo pasó con Berry el lunes en la tarde, cuando la mujer de 27 años llevó a cabo un audaz escape, de acuerdo con Ed Tomba, jefe adjunto de la policía de Cleveland.

Con la ayuda de los vecinos de Castro, Charles Ramsey y Angel Cordero, Berry se liberó a sí misma, a su hija de seis años y a las otras dos mujeres.

Las mujeres se encuentran de regreso en casa con sus familias, las mismas que lloraron y lucharon, pero sobre todo, nunca se dieron por vencidas.

“Sabía que mi hija estaba viva”, dijo Felix DeJesus, el padre de Gina, momentos después de que la mujer llegó a su casa el miércoles por la tarde. “Sabía que me necesitaba, y nunca me rendí”.

Castro, mientras tanto, está tras las rejas y enfrenta cuatro cargos de secuestro y tres de violación, de acuerdo con Víctor Pérez, asistentes del fiscal de la ciudad de Cleveland.

¿Cómo comenzó el cautiverio?

Knight tenía 21 años el 22 de agosto, cuando Castro la subió a su vehículo en la avenida Lorain, en Cleveland, de acuerdo con documentos de la acusación. Castro la llevó a su casa en la avenida Seymour, a unos cinco kilómetros, y no la dejó ir.

Knight fue abusada sexualmente en varias ocasiones, de acuerdo con los documentos, y pronto dejó de estar sola.

Al año siguiente, el 21 de abril del 2003, en la víspera de su cumpleaños, Berry experimentó el mismo escenario. Mientras caminaba de su trabajo en un Burger King esa noche, aceptó un aventón de Castro en la avenida Lorain.

Casi un año después se les unió DeJesus, de entonces 14 años.

Las tres permanecieron en ese infierno hasta el lunes en la tarde, cuando Berry pidió ayuda. Tras escuchar sus gritos, dos vecinos, Ramsey y Cordero, golpearon una puerta para ayudarla a escapar.

De acuerdo con Cordero, la hija de Berry también corrió fuera de la casa. Vestía solo una camiseta y un pañal. La policía está realizando un examen de ADN para determinar la paternidad de la menor.

“Ayúdenme, soy Amanda Berry”, suplicó a un operador del 911 desde la casa de Ramsey. “Fui secuestrada y he estado desaparecida por 10 años. Estoy aquí, estoy libre”.

El jefe de la policía de Cleveland, Michael McGrath, le dijo a Today de NBC, que las mujeres estuvieron atadas y que en la casa había sogas y cadenas.

Knight y DeJesus no corrieron fuera de la casa con Berry pese a que pudieron hacerlo, de acuerdo con la fuente, que las describió como temerosas e influenciadas.

Mantenía a todos a distancia

¿Cómo ocurrió esto en un vecindario urbano? ¿Cómo logro Castro, un exconductor de autobús, optimista y músico extrovertido, según un compañero de su grupo, mantener el secreto ante sus vecinos y familia?

Poco después de que las tres mujeres fueron encontradas, Castro y dos de sus hermanos que estaban con él fueron detenidos.

Durante los siguientes dos días, las autoridades no encontraron elementos para vincular a Onil y Pedro Castro con los secuestros, aunque ambos aparecerán en la Corte Municipal de Cleveland el jueves por órdenes de arresto pendientes en casos menores.

“Ariel mantenía a todos a distancia”, dijo Tomba sobre el sospechoso, al explicar que incluso sus hermanos y otros miembros de su familia aparentemente no estaban en contacto. Castro habló en Facebook de tener cinco nietos.

Castro ha estado hablando con los investigadores desde el martes, al igual que las tres mujeres que mantuvo cautivas.

Tras esas conversaciones, Tomba dijo que no creía que hubiera más víctimas, incluida Ashley Summers, quien tenía 14 años cuando desapareció en Cleveland en el 2007.

Desde el lunes, personal de seguridad ha revisado la casa de Castro, que estaba hecha un “caos” cuando los investigadores entraron por primera  vez. Las autoridades retiraron más de 200 artículos que esperan les ayuden a reconstruir lo sucedido.

Agentes del FBI también analizaron una casa ubicada a dos puertas de distancia, en busca de información luego de que en los últimos días encontraron que ese lugar podría tener vínculos con el caso.

Cuestionamientos

Mientras investigan, las autoridades enfrentan cuestionamientos sobre si el caso pudo haber sido prevenido. Algunas personas del vecindario han dicho que contactaron a la policía para advertirle de comportamiento sospechoso ocurrido en la propiedad de Castro, como reportes de mujeres desnudas y gritos en su patio trasero. Las autoridades dicen que nunca recibieron llamadas.

La policía dice que estuvo en dos ocasiones en la casa de Castro, una vez que hubo una pelea en esa calle en el 2004 y otra para investigar el incidente en el que fue acusado de dejar solo a un niño en el autobús. Nadie respondió en la casa y los investigadores lo cuestionaron más tarde en otro lugar, de acuerdo con la policía.

Documentos de la corte del 2005 muestra que la exesposa de Castro lo acusó de agresiones, como quebrarle la nariz en dos ocasiones, romperle dos costillas, dislocarle el hombro en dos ocasiones y romperle un diente. Un juez emitió una orden de protección pero la retiró más tarde.

Tomba cree que las autoridades actuaron correctamente.

 

 

 

* CNN, 9 Mayo 2013

Read Full Post »

El no encontrar qué comer, ni qué llevar a sus casas para el sustento diario o tampoco tener para el pago de servicios públicos y el arriendo, ha empujado a la prostitución a las hijas de unos desplazados por la violencia en la región, denunció ante el gobierno un vocero de las víctimas. 

La consecuencia de no tener un trabajo digno y haber interrumpido los estudios básicos ha llevado a las menores a buscar dinero fácil ejerciendo la actividad conocida como ‘chicas prepago’, al no tener más alternativas.

El desplazamiento forzado ha obligado a los miembros de las familias afectadas a buscar fuentes de ingreso en la prostitución, los robos y en los grupos armados. (Foto ARCHIVO, La Opinión)

Los casos fueron revelados por Alfredy Galvis, representante de las víctimas y desarraigados en Norte de Santander, especialmente en la provincia de Ocaña, donde –asegura- ya se han registrado dos de estas situaciones. 

El afán de las ‘prepago’, según las afirmaciones del líder, también se ha visto en Pamplona, por impacto del desempleo.

Galvis, desplazado del corregimiento de Versalles de Tibú en 2002, aseguró que tiene conocimiento de que algunas madres de familia también han tenido que recurrir a la prostitución a escondidas de los esposos “pues tienen que conseguir algo de comer a sus hijos. Esta es la peor desgracia que les ha ocurrido después de los desplazamientos”.

Entre las revelaciones de Galvis resalta su testimonio de guerra, en el que en diciembre de 2002 –afirma- hubo una alianza entre el Ejército y los paramilitares para desterrarlos de Versalles. En la época llegó un grupo armado y lo sacó de la casa, separándolo de su familia.

“A mí me hicieron creer que habían asesinado a mi familia. Mientras que otros armados se quedaron en la casa y le dijeron a mi esposa y cuñados que a mí me habían matado. Así fue que nos separaron”.

Días después los desplazados se encontraron en Ocaña, desvirtuando las palabras de los victimarios.

“Lo que ellos querían era quedarse con un supermercado y un carrito que administrábamos con la familia”, agregó el desterrado.

Los que cayeron en las drogas

El representante afirmó que “también conocemos el caso de siete jóvenes que están consumidos en la droga por la desesperación de no encontrar nada productivo para hacer y además de otros hombres que han tenido que involucrarse  con la guerrilla o los paramilitares para conseguir plata”, expresó.

Su testimonio fue replicado ayer en el Hotel Casa Blanca, donde los líderes de las víctimas en los 40 municipios se reunieron con el gobernador (e) de Norte de Santander, Gregorio Angarita Lamk, con el secretario de Víctimas del departamento, Ronald Contreras y con delegados de la Organización de Estados Americanos (OEA) y Acnur, entre otros.

Aunque la citación fue para que tanto víctimas como desplazados sean partícipes de la construcción del Plan de Atención Territorial Departamental, las peticiones le apuntan a la generación de empleos para esa población.

“También para que se le dé una solución habitacional a los afectados, porque hay gente que no tiene un techo digno y además pagan arriendo en una habitación hasta para siete personas”, recalcó Alfredy Gálvis.

Que no se repita la historia

Lo que teme otro representante de los municipios del Catatumbo, quien reservó su identidad, es que se empiece a repetir la historia, al aseverar que conoció de dos casos de familias que fueron amenazadas por la guerrilla por haber pedido a las autoridades que les cumplieran con  Ley 1448 de restitución de tierras. 

El campesino señaló que en La Esperanza se han vuelto reiterativas las amenazas escritas para evitar que los dueños de terrenos los puedan recuperar.

Las autoridades prometen solución

Las cifras de la Secretaría de Víctimas reflejan que en el departamento hay 140.000 desplazados por el conflicto armado.

El titular de este despacho, Ronald Contreras, comentó que en promedio 50.000 de los desarraigados viven en Cúcuta.

Recalcó que en todos los rincones donde se encuentren personas golpeadas por esta situación se deben generar reparaciones integrales en la rehabilitación, satisfacción, indemnización y garantía de la no repetición de los desplazamientos.

El gobernador encargado Gregorio Angarita Lamk aseguró que el objetivo del encuentro es escuchar por dos días a los desplazados, tomar acciones para evitar el desgaste social y conver-tirlos en una prioridad. 

Para esto se apoyarán en los aliados estratégicos interna-cionales, con lo que se espera, se aporten recursos para el mejoramiento social de la población.

* La Opinion, Colombia, Marzo 2013

Read Full Post »

 Una burbuja de una población flotante de al menos 50 mil menores de edad mexicanos y centroamericano atiza un fenómeno que comienza como tráfico ilícito de infantes de Centroamérica y México a Estados Unidos y se transforma en trata de personas para explotación sexual y laboral, venta y esclavitud, pornografía infantil, matrimonios forzados, adopciones fraudulentas y extracción de órganos, en un negocio en el que convergen cárteles del narcotráfico, redes del contrabando de seres humanos y cadenas de prostitución.

946688_10151622028800681_74997269_n

Como lucrativa actividad que permitió a las distintas mafias del crimen organizado diversificar operaciones, el tráfico ilegal de niñas y niños y delitos paralelos sigue creciendo en México y Centroamérica, coincidieron investigadores independientes, autoridades judiciales y documentos de organizaciones internacionales al exponer el mapa regional de un problema que permea fronteras y puestos migratorios y mueve grandes cantidades de dinero.

“Todo el negocio es controlado principalmente por los cárteles mexicanos del narcotráfico”, dijo la costarricense Rocío Rodríguez, directora ejecutiva de Alianza por tus Derechos, organización no estatal de Costa Rica que combate el abanico de delitos sexuales que azota a Centroamérica, y coordinadora de Latinoamericanos Desaparecidos, grupo dedicado a registrar la desaparición continental de personas.

“Niños y niñas mexicanos y centroamericanos están siendo vendidos para explotación sexual o laboral y tráfico de órganos. Estas redes son manejadas por mafia organizada, que está incluyendo a los cárteles de la droga”, insistió Rodríguez, en una entrevista con EL UNIVERSAL.

“Es criminalidad organizada”, puntualizó, por su parte, la costarricense Ana Hidalgo, investigadora de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), institución del sistema de Naciones Unidas. “Lo que está teniendo más claridad en los últimos años es que efectivamente es muy difícil diferenciar la actividad delictiva de las diferentes redes (criminales). Más bien pareciera que diversifican o confluyen en sus actividades en función de lucro y en donde puede haber más ganancia”, afirmó Hidalgo a este periódico.

Escenario confuso

Los pasadizos regionales de migrantes se combinan con los de drogas, armas o explotación sexual y laboral y con los de negociantes de mercancías variadas, como vehículos, madera o bienes arqueológicos, en un confuso escenario. La jefa de la Unidad Fiscal Especializada de Tráfico Ilegal y Trata de Personas de la Fiscalía General de El Salvador, Smirna Salazar, declaró que “tenemos datos documentados de que traficantes salvadoreños de ilegales tienen una clara vinculación con diferentes estructuras que operan en toda la región, incluyendo los grandes cárteles (mexicanos) del narcotráfico, como Los Zetas”, la poderosa organización delictiva de México que penetró desde 2008 a la zona centroamericana.

“Con los menores, lo que probablemente inicia como un simple tráfico ilegal, el propósito es otro. La trata de personas tiene varias modalidades: explotación sexual, trabajo o servicios forzados, prácticas análogas a la esclavitud, matrimonios forzados, adopciones fraudulentas y extracción de órganos”, dijo.

El Salvador ha comprobado, agregó Salazar, que la trata se concentra mayoritariamente “en niñas, adolescentes y mujeres jóvenes para fines de explotación sexual”, aunque recordó un caso que se logró frustrar de un niño de pocas horas de nacido en suelo salvadoreño que fue llevado a Guatemala para ser entregado en adopción fraudulenta.

Maras y narcos

El involucramiento de Los Zetas en la migración de ilegales, recordó Salazar, quedó comprobado en agosto de 2010, con el asesinato de 72 centroamericanos y sudamericanos en el estado mexicano de Tamaulipas, por negarse a servir como sicarios. Sin embargo, a juicio de Rodríguez, hay otros cárteles involucrados, además de Los Zetas.

El Instituto Interamericano del Niño, la Niña y Adolescentes (IIN), ente especializado de la Organización de Estados Americanos (OEA) en asuntos de niñez y adolescencia, reveló en un informe emitido en marzo de este año sobre la situación del tráfico y trata de personas en América que en Honduras hay nexos entre maras o pandillas juveniles y narcotraficantes, para explotar a las víctimas del contrabando de seres humanos.

“Jóvenes de sexo masculino, mayores y menores de edad, en situación de vulnerabilidad socio-económica están siendo involucrados, bajo coacción y amenaza, en actividades de tráfico de drogas. Los tratantes, en estos casos, son miembros de pandillas que responden a líderes de cárteles del narcotráfico internacional. En otro sentido, muchos hondureños/as han sido víctimas de explotación laboral en Guatemala y México en su ruta migratoria hacia Estados Unidos, así como también en este último país”, precisó el IIN.

En Honduras, adujo, “quienes están más expuestos a ser víctimas de trata siguen siendo los niños y niñas en situación de vulnerabilidad social, jóvenes, mujeres adultas y migrantes”.

El misterio sobre la real dimensión regional del tráfico de menores golpeó al área tras el hallazgo, el pasado 12 de abril en El Salvador, de la niña mexicana Valeria Hernández de Jesús, de 4 años, desaparecida desde el 1 de abril en Texcoco, estado de México. El salvadoreño Nelson Vladimir Valencia Masin, capturado en su país como sospecho de sustraer a la niña, fue acusado por la Fiscalía General de El Salvador de privación de libertad agravada y de tráfico ilegal de personas y desde el 17 de abril anterior purga seis meses de prisión provisional.

“La situación es grave por privar de libertad a una niña de 4 años. No es posible que un sujeto, solo, haya podido evadir tanto control migratorio. Las estructuras criminales cometen una grave vulneración a los derechos humanos de nuestros niños, niñas y adolescentes: es imposible que se continúe con este atropello”, advirtió Salazar.

Documentos del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo Humano (PNUD), de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) y de entes no gubernamentales advirtieron en los últimos 10 años que en Centroamérica “al menos” 50 mil menores de edad mexicanos y centroamericanos son víctimas del tráfico ilícito de seres humanos, sufren trata de personas y son obligados a prostituirse, en una “pujante” industria de turismo sexual que moviliza gran cantidad de millones de dólares.

El PNUD aseguró en el “Informe sobre Desarrollo Humano para América Central 2009-2010” que “una investigación indicaba que al menos 50 mil menores centroamericanos y mexicanos ejercían la prostitución forzada; otras investigaciones y estudios indican que existe un tráfico de niños y niñas entre los distintos países centroamericanos que son vendidos entre 100 y 200 dólares”.

La OIT reportó en 2007 que “cerca de 20% de la explotación sexual infantil que ocurre en los países de Centroamérica y el Caribe es protagonizada por turistas y extranjeros”.

Al respecto, Hidalgo alertó que el fenómeno está ligado a la migración de “niños y niñas que salen de Guatemala y de otros países por diversas razones, como económicas. Pero hay jóvenes que huyen de las maras (pandillas juveniles) de Guatemala, El Salvador y Honduras que quieren hacer reclutamientos forzosos. Al salir, están en riesgo de ser captados por la criminalidad”. Tras aclarar que “aunque sea un lenguaje inapropiado”, es necesario definir “a qué tipo de demanda o de mercado es que esta delincuencia está tratando de abastecer”.

“Hay un enorme tráfico de niños a nivel global, no solo en América Latina, y muchos de estos niños pueden estar siendo secuestrados, o engañados para muchos propósitos. Uno de ellos es para la trata de personas, para la prostitución forzada. Lamentablemente en el mundo hay una gran demanda de comercio sexual de menores de edad”, dijo.

 

* José Meléndez / Corresponsal | El Universal (5 Mayo 2013)

Read Full Post »

Desarticulan dos grupos criminales que captaban a jóvenes rumanas menores de edad mediante falsas promesas de trabajo y, tras cumplir los 18 años, las traían a España, donde las obligaban a ejercer la prostitución en macro-prostíbulos de Gerona, próximos a la vecina Francia. Las jóvenes eran sometidas a continuas amenazas, palizas e incluso violaciones y los miembros de la organización las mantenían permanentemente controladas, llegando a utilizar escáneres dactilares que registraban tanto el inicio de la jornada laboral de cada mujer, como cada uno de los servicios sexuales que realizaban. Hay 19 personas detenidas, entre ellas los principales cabecillas de ambas organizaciones, y se ha identificado a un total de 215 víctimas directas del macro-prostíbulo, que llegó a facturar unos 60.000 euros diarios

huella_digital_a-672xXx80

Las investigaciones comenzaron hace casi un año a partir de la denuncia de varias víctimas de la organización en Rumanía. Estas explicaron que un ciudadano de nacionalidad rumana estaba captando mujeres menores de edad en la zona de Braila (Rumanía), ofreciéndoles trabajo como cuidadoras de niños y ancianos, a las que posteriormente trasladaban a España, donde las obligaban a ejercer la prostitución. Se puso así en marcha una complicada operación que, tras meses de investigación ha permitido a la Policía llegar hasta la cúspide de ambas organizaciones.

El primero de los grupos desmantelados estaba compuesto por ciudadanos de nacionalidad rumana y asentado en la región de Braila (Rumanía), de la que proceden la mayoría de las víctimas. Contaban con una estructura perfectamente organizada y piramidal y gozaban de gran respeto entre otras organizaciones de proxenetas de su misma nacionalidad, apareciendo incluso, vídeos en un conocido portal informático en el que artistas famosos rumanos dedicaban canciones al líder de la organización.

Redada Contra La Prostitución Barcelona

Durante la investigación los agentes comprobaron que este grupo utilizaba la violencia en sus actuaciones y adoptaba numerosas medidas de seguridad, cambiando continuamente de domicilios, de vehículos y teléfonos. También se observó que su líder iba siempre acompañado por un guardaespaldas de la organización y alardeaba de su capacidad económica, frecuentando habitualmente casinos, donde llegó a gastar hasta 14.000 euros en una sola noche.

Igualmente se realizaron pesquisas para verificar los datos aportados por las denunciantes sobre el funcionamiento de esta red y se comprobó que efectivamente se dedicaban a captar mujeres cuando aún eran menores de edad, circunstancia que hacía más fácil engañarlas y, aprovechándose de una situación de necesidad, las ofrecían trabajo como cuidadoras de niños o ancianos. En algunos casos las víctimas llegaban a sentirse afortunadas por formar parte de este poderoso clan, cayendo en el error de querer satisfacer todos las demandas de sus explotadores, lo que reportaba a éstos enormes beneficios. Las jóvenes eran trasladadas a España nada más cumplir los 18 años para ser explotadas sexualmente en macro-prostíbulos. Una vez en nuestro país y para doblegar su voluntad, los miembros de la organización las violaban en numerosas ocasiones como “ejercicio de entrenamiento”, las amenazaban continuamente y las golpeaban.

CONTROLADAS A DISTANCIA EN TIEMPO REAL

El segundo grupo desmantelado era responsable de regentar un macro-prostíbulo en La Junquera.Este club era propiedad de un matrimonio afincado en una zona residencial de Valencia, desde donde controlaban en tiempo real todo lo que ocurría en el prostíbulo a través de un sistema de video-vigilancia. En este local las mujeres eran explotadas sexual y laboralmente, permaneciendo en situación de semi-esclavitud, obligadas a realizar jornadas de doce a catorce horas y a hacer uso de lectores de huella dactilar tanto al inicio de la jornada, como de forma previa a cada servicio sexual. Los datos así registrados eran enviados a un ordenador central instalado en el club, que permitía el control de cada una de las mujeres de forma permanente, así como al domicilio de los propietarios del mismo, situado a cientos de kilómetros de distancia.

9AAA0A52A5B9D9538884E8401B9C

El club exigía a las mujeres un cumplimiento estricto de los períodos de trabajo y las obligaba a pagar 70 euros diarios para mantener “la plaza”, incluso los días que no ejercían la prostitución, llegando a facilitarlas esponjas vaginales para que pudieran seguir manteniendo relaciones sexuales durante el período menstrual y eludir ser penalizadas económicamente por inasistencia. Además de este alquiler debían hacer frente a una serie de gastos generados por la actividad, que incrementaban notablemente los beneficios obtenidos por los responsables del prostíbulo. Pagaban cinco euros por gastos de electricidad, dos por cada rollo de papel higiénico o siete por el jabón. Preservativos, lubricantes, servicio de lavandería, comida, agua, refrescos o tabaco también tenían que adquirirlos en el local a precios desorbitados.

Para exprimir aun más a las víctimas económicamente, la organización había instalado inhibidores de frecuencia de telefonía móvil en el club para obligar a las mujeres a usar los teléfonos públicos instalados en el mismo y de paso restringían aún más su libertad de movimientos. Además, para poder trabajar,estaban obligadas a realizarse análisis de sangre mensualmente, en un laboratorio elegido por la dirección del prostíbulo, pagado por ellas.

La investigación, que aún no está cerrada, se ha saldado con la detención de 19 personas, entre los que se encuentran varios de los principales cabecillas de la red de proxenetas, así como la concesión de Órdenes Europeas de Detención y Entrega para otros dos miembros de la misma que se encuentran en Rumanía. También han resultado imputadas cinco personas jurídicas. En cuanto a las víctimas, todas ellas fueron informadas de los derechos que les asisten como víctimas de un delito de trata de seres humanos.

87127C5E1E73672C6FCBD1042E340

Caen en Gerona dos grupos que prostituían a jóvenes rumanas

La Policía Nacional ha desarticulado dos grupos criminales que captaban a jóvenes para explotarlas sexualmente en prostíbulos de Gerona a las que obligaban a ‘fichar’ con su huella dactilar al inicio de cada servicio, según informan fuentes policiales.

Las dos bandas captaban a jóvenes rumanas menores de edad mediante falsas promesas de trabajo y, tras cumplir los 18 años, las traían a España, donde las obligaban a prostituirse en macroprostíbulos de Gerona. Las jóvenes eran sometidas a continuas amenazas, palizas e incluso violaciones y los miembros de la organización las mantenían permanentemente controladas, llegando a utilizar escáneres dactilares que registraban tanto el inicio de la jornada laboral de cada mujer, como cada uno de los servicios sexuales que realizaban.

La operación se ha saldado con 19 detenidos, entre ellos los principales cabecillas de ambas organizaciones, y se ha identificado a un total de 215 víctimas directas del macroprostíbulo, que llegó a facturar unos 60.000 euros diarios.

Las investigaciones se iniciaron hace casi un año a partir de la denuncia de varias víctimas de la organización en Rumanía, en las que explicaban que un rumano estaba captando a menores en la región de Braila, ofreciéndoles trabajo como cuidadoras de niños o ancianos, a las que posteriormente trasladaban a España para ejercer la prostitución.

Violencia

El primero de los grupos desmantelados estaba compuesto por rumanos y asentado en Braila, de donde proceden la mayoría de las víctimas, y contaba con una estructura piramidal con gran respeto entre otras organizaciones de proxenetas y a la que artistas famosos rumanos dedicaban canciones a su líder. Los agentes comprobaron que este grupo utilizaba la violencia en sus actuaciones y adoptaba numerosas medidas de seguridad, y que su líder siempre iba acompañado por un guardaespaldas y alardeaba de su capacidad económica, llegando a gastar 14.000 euros en una sola noche.

Los policías verificaron que captaban mujeres cuando eran menores, aprovechándose de su situación de necesidad y, según las mismas fuentes, en algunos casos las víctimas llegaban a sentirse afortunadas de formar parte del clan, cayendo en el error de querer satisfacer todas las peticiones de los explotadores.

El segundo grupo desmantelado era responsable de regentar un macroprostíbulo de La Junquera, cuyos propietarios era un matrimonio afincado en una zona residencial de Valencia, desde donde controlaban lo que pasaba en el local a través de un sistema de videovigilancia. En el local, las mujeres eran explotadas sexual y laboralmente, con jornadas de entre 12 y 14 horas y hacer uso de lectores de huella digital, cuyos datos eran enviados a un ordenador central instalado en el club, que permitía el control de cada una de las mujeres de forma permanente, así como el domicilio de los propietarios del mismo.

70 euros al día

El club exigía a las mujeres un cumplimiento estricto de los periodos de trabajo y las obligaba a pagar 70 euros diarios para mantener la ‘plaza’, incluso los días que no ejercían la prostitución, llegando a facilitarles esponjas vaginales para que pudieran seguir manteniendo relaciones sexuales durante el periodo menstrual. Además, debían hacer frente a una serie de gastos del local: cinco euros por electricidad, dos por cada rollo de papel higiénico y siete por el jabón, mientras que los preservativos, lavandería, comida, agua o refrescos tenían que adquirirlos en el local a precios desorbitados; asimismo, la organización colocó inhibidores de frecuencia de móviles para obligar a las mujeres a usar los teléfonos del local.

Las investigaciones han permitido constatar envíos regulares de dinero al extranjero, realizados por el lugarteniente del dueño del club, quien facilitaba también inmuebles de alquiler a proxenetas y víctimas, y dirigía una flota de conductores que transportaban a las mujeres al local, cobrando 15 euros por trayecto. Otro método empleado por la organización para sacar los beneficios era con la colaboración directa de los chóferes de una empresa de autobuses de línea regular de viajeros con Rumanía, a los que confiaban dinero, paquetes e incluso víctimas con destino a España.

En torno a esta actividad, la Policía ha descubierto un entramado de sociedades tapadera utilizado para blanquear dinero, con un capital social superior a 11,5 millones de euros, numerosos inmuebles con un valor superior a dos millones, varios vehículos de alta gama y un barco de 19 metros de eslora.

En la investigación, todavía no cerrada, se han detenido a 19 personas e imputadas otras cinco, se han registrado cinco domicilios, así como la sede del club de alterne, interviniendo 101.290 euros en efectivo, un rifle, un revólver, munición, una katana, dos defensas eléctricas, 15 navajas, 2.000 resguardos de envío de dinero, equipos informáticos, 15 móviles y joyas.

* “Revista Que” , 20 de febrero de 2013

Read Full Post »

Older Posts »

A %d blogueros les gusta esto: