Bronksey, un perro que trabaja para la Fiscalía del estado de Nueva York, es quizá el ejemplo más contundente de aquel dicho que reza que “el perro es el mejor amigo del hombre”, ya que este can tiene como trabajo ser asistente en los juzgados ayudando a tranquilizar a niños víctimas de abuso sexual que deben rendir su declaración.
Bronksey es el primer perro que se utiliza en el estado de Nueva York como asistente en los juzgados y hasta ahora sabe ejecutar 52 órdenes diferentes. Los movimientos que más realiza para consolar y tranquilizar a las víctimas son poner su cabeza en el regazo de la persona y sentarse a su lado.
De acuerdo con Daniel M. Donovan Jr., fiscal del distrito, en muchas ocasiones Bronksey, que pesa unos 33 kilos, es más grande que las víctimas que acuden a la Fiscalía, pero casi todos niños lo abrazan e intentan agarrarlo como a un osito de peluche.
Donovan explicó que en las entrevistas, el nerviosismo y la ansiedad de las víctimas desaparecen una vez que Bronksey se sienta junto a ellas, ya que para un niño describir ante extraños los detalles de un abuso traumático es una experiencia desgarradora que puede disiparse con Bronskey a un lado.
Según Donovan, la habitación donde los detectives y abogados entrevistan a los pequeños se parece al aula de una escuela. Las paredes están pintadas de azul cielo y hay una mesa redonda con cuatro sillitas de madera. Los micrófonos están camuflados en la pared y al lado hay una sala de espera llena de libros infantiles, una televisión con dibujos animados, pinturas y cuadernos para colorear.
El fiscal compartió el caso de una niña de 5 años, víctima de abuso sexual, que estaba tan traumatizada que sólo quería estar con su madre, pero ésta también tenía que declarar y no podía hacerlo con la pequeña. Entonces trajeron a Bronksey y la pequeña se volcó emocionalmente al perro, lo acarició enseguida, le habló, le cepilló el pelaje, le leyó un libro y le hizo un dibujo para que lo pusieran en la jaula del can. De acuerdo con Donovan, además de que el perro mantuvo entretenida a la niña, también la ayudó a centrarse en las preguntas que le hicieron los detectives, ya que con la presencia del perro, la pequeña contó muchos detalles muy importantes para el caso.
Bronksey fue donado a la Fiscalía por la organización sin fines de lucro Canine Companions for Independence, que se dedica a entrenar perros para asistir a personas con discapacidades físicas y mentales. Tomó año y medio criarlo y entrenarlo para trabajar en un ambiente emocionalmente tan intenso como el de la oficina del Fiscal del condado de Richmond, y tras ser donado sin costo alguno, la factura del veterinario, comida y otros gastos para mantener a Bronksey se pagan con el dinero que la Fiscalía confisca a traficantes de drogas o a redes de prostitución.

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