Las autoridades capturaron el miércoles a cuatro pandilleros y a un policía acusados de participar en el asesinato del periodista franco-español Christian Poveda.

La oficina de comunicaciones de la Policía Nacional Cicvil (PNC) reveló que entre los capturados figura José Napoleón Espinoza, un agente policial destacado en el sistema de emergencia 911 del municipio de Soyapango, ubicado en la periferia noreste de la capital, en donde se encontró el cadáver de Poveda.

El fotógrafo y documentalista franco-español, autor de un documental sobre la vida de las pandillas, fue asesinado el 2 de septiembre en una zona rural al norte de la capital salvadoreña.
Los presuntos pandilleros vinculados al crimen son José Alejandro Melara, alias “El Puma”; Roberto Romero Vásquez, “El Tigre”; Calixto Escobar, “El Toro”; y Nelson Lazo Rivera, “El Molleja”, señalado como el autor intelectual y quien ya se encuentra en prisión por otro delito.
Todos son miembros de La 18, la pandilla a la cual pertenece el grupo de jóvenes cuya vida documentó Poveda por aproximadamente un año para producir “La vida loca”.

Se informó que las capturas de los pandilleros se realizaron en los municipios de Soyapango, Apopa y Tonacatepeque, en la periferia norte de San Salvador, zonas de gran presencia de pandilleros.
Un día después del asesinato de Poveda, la policía detuvo a Melara, quien habría aportado pistas para proseguir la investigación.
La policía no ha revelado el móvil del crimen, pero según las primeras investigaciones Lazo Rivera, dio la orden para asesinaran a Poveda. Este pandillero guarda prisión en Cojutepeque, a 40 kilómetros al este de la capital, donde cumple condenas por otros crímenes.
El cuerpo de Poveda, de 54 años, presentaba cuatro disparos.
Poveda regresaba de realizar una filmación de La Campanera, en Soyapango, al noreste de la capital, un sector dominado por las maras, cuando fue interceptado por desconocidos que lo obligaron a manejar hasta el sitio en donde fue asesinado, según un informe policial.
Las pandillas juveniles han sido duramente reprimidas en El Salvador y otros países centroamericanos por atribuírseles muchas acciones violentas y delincuencia.
El autor describió en un perfil que publica en la red virtual Facebook que las pandillas son “grupos de jóvenes que siembran el terror entre otros en El Salvador. Una juventud, a la vez temida y detestable, pero curiosamente ‘cautivadora’ que nos muestra la desintegración de la estructura familiar en la sociedad salvadoreña”.
La Mara Salvatrucha y su rival La 18 son las dos principales pandillas, rivales entre sí, establecidas en populosos barrios de ciudades centroamericanas, México y de Estados Unidos.
Según cifras policiales, existen en el país unos 13.500 pandilleros de los cuales alrededor de 5.700 están presos por distintos delitos.
* Telemundo/The Associated Press, 9 de septiembre del 2009
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