Cuando el suboficial de la Policía Federal División Caminos, Miguel Ángel Hernández Islas, vio que un vehículo embestiría al grupo de ciclistas, hizo todo lo posible por detenerlo con su patrulla, pero el impacto fue brutal. Era el kilómetro 12.5 de la ruta hacia Playa Bagdad, apenas unos minutos después de que había iniciado el recorrido deportivo del domingo 1 de junio, cuando falleció un ciclista por atropellamiento.
Para quienes aún tienen dudas sobre la participación del patrullero, Hernández Islas explica su versión de los hechos. Manifiesta que él se había quedado atrás del grupo puntero, porque observó que varios participantes se habían rezagado.
Por ello, describe, les indicó con el altavoz que se conjuntaran con los que iban en la avanzada. Fue entonces que advirtió que venía el vehículo Gran Marquis que transitaba en sentido contrario: “Me percaté que venía un vehículo, cuando vi que invadió el carril contrario de circulación pisé el acelerador a fondo para tratar de evitar el choque con los ciclistas y tratar de colisionar con el auto”, recordó.
Presuntamente se durmió Sin embargo, el automóvil donde iba Juan Campos —presuntamente dormido— le ganó en velocidad y el agente decidió evitar una tragedia mayor. “Yo iba a chocar, mi intención era impactarlo con mi patrulla”, aseguró el agente Hernández Islas.
Pero cuando el encontronazo era inminente, decidió abrirse para que la colisión no fuera de dos vehículos contra los ciclistas.
Con esa misma versión han coincidido los integrantes del comité organizador del Tour Matamoros-Playa Bagdad. “Fue lo mejor que pudo hacer (el agente federal de Caminos), porque de lo contrario, estaríamos hablando de más muertos”, dijo uno de los organizadores.
“Él hizo lo que pudo”, coincidió Enrique Ibarra Cavaría, integrante del comité organizador.
Después de arrollar a los deportistas, Juan Campos bajó del vehículo y fue detenido por el agente federal, quien también lo protegió de posibles agresiones ante los ánimos alterados de muchos testigos y acompañantes de los deportistas.
Y a pesar de las dudas que han surgido en torno a la seguridad del evento, el suboficial reiteró: “Hice lo posible por evitar el accidente, pero me ganó y no pude detenerlo”, relató. Como apoyo durante el evento participaron seis patrullas y dos motocicletas de Seguridad Pública Municipal, una grúa, 15 unidades de banda civil y la Policía Federal División Caminos.
* El Universal (Jueves 05 de junio de 2008)

**************************************
**************************************
